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¿Por qué es importante que NO sea obligatorio el casco en bici para la ciudad?


Fuente: Blog El Médico Crítico

¿Debe ser obligatorio el casco para usar la bicicleta por las ciudades? Esa es una pregunta que ha saltado a la actualidad después de que la Dirección General de Tráfico haya mostrado su intención de promover que se legisle de manera que el uso del casco sea obligatorio incluso para los ciclistas urbanos.
 
El argumento, a primera vista parece claro: el casco es efectivo para disminuir la gravedad de los traumatismos craneales, por lo que hacer que sea obligatorio disminuirá los problemas graves de salud por este motivo.
 
¿Y si alguien lo pone en duda? En ese caso el argumento también parece sencillo: cuando se introdujo la obligatoriedad de llevar cinturón de seguridad también había gente que se mostraba en contra de esa imposición.
 
Estos razonamientos, que aparentemente son incontestables esconden un error importante (enormemente importante) detrás que comenzamos a entender echando un vistazo a la siguiente tabla:
Transporte en coche
Transporte en bicicleta
Beneficios para la salud
Perjuicios para la salud
Beneficios para la salud
Perjuicios para la salud
¿¿?? En caso de accidente, lesiones de diversa gravedad según el impacto.
Incremento de la emisión contaminante.
Incremento de la actividad física.
Disminución de la emisión contaminante.
En caso de accidente, lesiones de diversa gravedad según el impacto.

Como se comenta en un texto publicado recientemente en la revista Gaceta Sanitaria (Rojas-Rueda D, Cole-Hunter T, Nieuwenhuijsen M. Ley para el uso obligatorio de casco por ciclistas en zonas urbanas. ¿Es bueno para la salud pública? Gac Sanit 2013;27:282 –enlace al texto completo-), la imposición de medidas para obligar a los ciclistas a llevar casco en zonas urbanas se ha relacionado con una disminución del uso de la bicicleta. Por utilizar igualmente una argumentación sencilla: si la gente tiene que llevar casco de forma obligatoria para coger la bici acaba utilizando menos la bici y cogiendo más el coche. Este hecho no es algo que haya sucedido de forma puntual, sino que es una constante ante la imposición de medidas de este tipo.

El problema surge cuando para disminuir la gravedad de los accidentes de bicicleta acabamos consiguiendo que la gente utilice menos este tipo de transporte, dejando de llevar a cabo una actividad que, por si sola, supone un activo en salud.

Estamos acostumbrado a legislar y evaluar en cortos plazos y con miras muy estrechas, por eso es importante -no sólo por la bibliografía que haya disponible, sino también como concepto que tenga en cuenta los efectos sobre la salud pública- reivindicar el poder de cambio y mejora de la salud en el medio y largo plazo que tienen las actividades de promoción de la salud. Si le preguntamos a un neurocirujano por la obligatoriedad del casco en la bicicleta probablemente nos dirá que debe ser obligatorio y relatará algún caso trágico que haya quedado en su memoria; pero las medidas de salud pública (y la seguridad vial tiene mucho que ver con la salud pública) tienen que tomarse desde una perspectiva social, poniendo en juego los beneficios y los perjuicios de cada medida para la sociedad en su conjunto -también en el medio y el largo plazo-.

Es importante que se pongan en el debate sanitario y legislativo los beneficios difícilmente tangibles de muchas de las actividades de salud pública, cuyos beneficios no son atribuibles a personas individuales, sino a colectivos completos, y por ello resultan más difíciles de defender (especialmente cuando la “defensa” se concibe como una “venta”).

Entonces… ¿cómo podemos disminuir el número de accidentes asociados al uso urbano de la bicicleta, así como la gravedad de los mismos? Algunas medidas podrían ser:

  • Fomento y promoción del uso de casco sin que tenga porqué ser obligatorio.
  • Establecimiento una buena red de carriles-bici, aislándolos del tráfico de automóviles siempre que sea posible.
  • Mantenimiento de una red de alquiler de bicicletas en buen estado para su correcta utilización.
  • Introducción en los planes formativos de educación vial aspectos relativos al uso de la bicicleta y al comportamiento de los automovilistas con respecto a los ciclistas.
  • Cumplimiento de la legislación vigente en relación a las medidas de precaución que los automovilistas deben tomar para el adelantamiento de los ciclistas.

Si la única forma que tenemos de actuar sobre un problema es legislar con gafas miopizantes para imponer una obligatoriedad contraria a la evidencia científica… mal vamos..

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