Comentarios del Autor·Nuestra Sanidad

Diputadas, aborto voluntario y clase social


Fuente: Blog Médico Crítico

“Las mujeres que abortan son las que menos estudios tienen” acaba de decir, sin vergüenza alguna, la diputada del PP. La inquisición.

Ese tweet de Alberto Garzón narra una de las frases de Beatriz Escudero, diputada del Partido Popular en el congreso de los Diputados y encargada de defender la postura de su partido ante una propuesta del PSOE sobre la Ley del aborto. (1)

El contexto de esta frase, como se puede leer en la red, es el de un discurso PartidoPopular-style en el que cualquier argumento es válido para dibujar una imagen en la que el aborto es una decisión individual tomada por mujeres sin recursos intelectuales para hacer otra cosa más que abortar como si ese fuera su método anticonceptivo. Este planteamiento, además de ser una barbaridad ética y estética, pasa por alto las grandes desigualdades de clase que existen a la hora de pasar por la realización de una interrupción voluntaria del embarazo.

Por una vez tenemos datos de nuestro país -de Barcelona, en este caso- para hacer esta afirmación (2). Entre los años estudiados, entre las mujeres de con menor nivel de estudios se produjo un mayor incremento del número de embarazos no deseados, así como de la tasa de abortos voluntarios. Además, son estas mujeres las que presentan una mayor probabilidad de tener relaciones sexuales sin anticoncepción efectiva.

Dicho esto, podríamos afirmar que poner barreras al acceso a la interrupción voluntaria del embarazo sería una medida que afectaría negativamente de forma muy especial a las mujeres que quisieran hacer uso de esta prestación y tuvieran un menor nivel de estudios. Mientras el Partido Popular dice defender a unos desfavorecidos (el feto) lo que hace es generar medidas que agreden a otros desfavorecidos -esta vez sin cursiva- (las mujeres de clase social baja).

Con la imposición de barreras al acceso a las prestaciones sanitarias, en general, y a las relacionadas con la salud reproductiva de la mujer, en particular, nos encontramos en una encrucijada donde confluyen diversos ejes de desigualdad.

El estudio que hemos citado afirma que el incremento en los embarazos no deseados y en la tasa de abortos voluntarios es mayor en (cita los siguientes ejes de desigualdad que podéis ver en la imagen): mujeres (género) con nivel bajo de estudios (clase social), jóvenes (edad) y, especialmente, si son inmigrantes (etnia).

Ahora… ¿que el partido en el Gobierno quiere reducir el número de abortos? Aquí proponemos algunas medidas que sí han probado su efectividad al respecto:

– Mejora del acceso de la población a métodos anticonceptivos asequibles (tanto en precio como en disponibilidad). Financiación pública de anticonceptivos orales (a poder ser que no sea el que más efectos adversos tenga)
– Mantenimiento y freno a la destrucción de las redes de atención y planificación familiar.
– Desarrollo de planes de educación sexual en entornos cercanos a la comunidad, con metodología horizontal y participativa.
– Prestar atención a las causas de las causas a la hora de plantear un abordaje de un tema como este.

Hemos intentado buscar estudios acerca de la relación entre la tasa real (no la “legal) de abortos voluntarios y la rigidez de las legislaciones la respecto. Existen datos indirectos que podrían indicar que unas leyes menos permisivas con el aborto voluntario no disminuyen las tasas de realización de abortos sino que lo que hacen es desplazarlas hacia prácticas menos salubres y más inseguras (ya sabéis… la percha y tal).

En medicocritico apostamos por leyes sobre el aborto que lo contemplen como un derecho dentro de un marco de salud reproductiva de la mujer, favoreciendo su realización de la forma más accesible y cercana como sea posible a su entorno, impulsando el aborto farmacológico como método igual de efectivo pero menos agresivo (ver post “Aborto farmacológico: características generales y experiencias de uso en Atención Primaria“).

(1) Nuestra postura respecto al aborto se puede ver en estos tres posts: 1) Un aborto con el médico vestido de payaso 2) El aborto del aborto y 3) El síndrome post-aborto: una mentira repetida mil veces…

(2) Perez G, García-Subirats I, Rodríguez-Sanz M, Díez E, Borrel C. Trends in inequalities in induced abortion according to educational level among urban women. J Urvan Health 2010;87(3):524-30 [enlace al texto completo]

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