IPP·Medicina y Salud

Falta de eficacia de las isoflavonas de soja


Vía: Blog El Supositorio

Café con soja Foto original de Vicente Bao

La búsqueda de la “eterna salud”, antes llamada “eterna juventud” es un axioma de nuestros tiempos. Las mujeres llevan muchos años siendo objetivo de los vendedores de salud a través de alimentos, cosmética o terapias sin fundamento científico. El tratamiento medicalizador de la menopausia fisiológica mediante la terapia hormonal sustitutiva es un ejemplo de tiempos recientes de cómo la medicina ha contribuido a la manipulación de las mujeres para llevarlas a un tratamiento innecesario. Una vez desechada esa opción, la oferta “natural” del tratamiento de la menopausia se ha centrado en los suplementos alimenticios de soja en leche, yogures, etc. y en la toma de preparados farmacéuticos de isoflavonas de soja como complementos nutricionales. No ha habido ningún estudio de tamaño, diseño y resultados convincentes que haya demostrado que ingerir estas sustancias tuviera un beneficio evidente; sin embargo, su popularidad puede observarse en cualquier centro comercial.

En el mes de agosto de 2001, el Archives of Internal Medicine publicó un ensayo clínico patrocinado por una institución pública estadounidense National Institute of Arthritis and Musculoskeletal and Skin Diseases (NIAMS): Soy Isoflavones in the Prevention of Menopausal Bone Lossand Menopausal SymptomsEl objetivo del estudio era determinar la eficacia de las tabletas de 200mg de isoflavonas de soja en la prevención de pérdida de masa ósea y los síntomas de la menopausia. El diseño de un ensayo clínico de un solo centro, aleatorizado, controlado con placebo, doble ciego, llevado a cabo del 1 de julio de 2004 al 31 de marzo de 2009. Mujeres de 45 a 60 años, dentro de los 5 primeros años de la menopausia y con un T-Score de densidad mineral ósea (DMO) de -2.0 o mayor en la columna lumbar o cadera. Se asignaron al azar, en proporciones iguales, para recibir diariamente tabletas de 200mg de isoflavonas de soja o placebo. El objetivo primario fue el cambio en la DMO lumbar, cadera total, cuello femoral en los 2 años de seguimiento. Los objetivos secundarios incluyeron cambios en los síntomas de la menopausia, tanto vaginal como citológicos, N-telopéptido de colágeno tipo I del hueso, lípidos y la función tiroidea.
 Después de 2 años, no se encontraron diferencias significativas entre los participantes que tomaron soja (n = 122) y los que usaron placebo (n = 126) con respecto a los cambios en la DMO en la columna vertebral (-2,0% y -2,3%, respectivamente) , el total de cadera (-1,2% y -1,4%, respectivamente), o el cuello del fémur (-2,2% y -2,1%, respectivamente). Una proporción significativamente mayor de participantes en el grupo de soja experimentaron sofocos y estreñimiento en comparación con el grupo control. No se encontraron diferencias significativas entre los grupos en otros resultados. Las conclusiones del estudio fueron que en esta población, la administración diaria de comprimidos de 200mg de isoflavonas de soja durante 2 años no modificaron la pérdida de la DMO o los síntomas de la menopausia.
La realización de más estudios, con un diseño adecuado en tamaño y duración, permitirá aclarar si la soja tiene algún beneficio en la menopausia, y por supuesto, que no induzca otros riesgos. Mientras tanto, las mujeres seguirán recibiendo a través de publicidad, revistas “femeninas” y otros tipos de medios de comunicación mensajes favorables a favor del consumo de soja.
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